El túnel / Las 10 mejores jugadas del fútbol

Si el fútbol es poesía y arte en su máxima expresión, el túnel, esa jugada digna, pero a la vez arrogante, es la esencia viva. Ese regateo escriturado solo para talentosos, para aquellos que no solo le pegan al balón sino que se divierten y lo acarician con sus pies, es una de las jugadas más bellas del fútbol.

No hay un único autor o alguien que haya patentado ese astuto y veloz desafío en el que el jugador, el más técnico, el crac, pincele con sutileza el también llamado caño para recibir el júbilo de una afición que estalla por la jugada y a la vez deje en ridículo, en un acto humillante, a quien le pasa el balón por el medio de sus piernas, que no tiene otro remedio que resignarse y comerse su bronca.

El túnel, entonces, se convierte en un trampolín para la exhibición, para el adorno propio, para dejar en camino al adversario con un autopase o bien para romper el molde y la pasividad y convertirse en un rebelde, eso sí, con causa, que resuelve una jugada en un instante de lucidez.

Pelé, Maradona, Johan Cruyff, Ronaldo, Zidane, Figo y Juan José Riquelme, todos cracs, hicieron ver esa jugada tan fácil gracias a la magia porque no cualquiera es tan atrevido para intentar esa floritura.

El túnel está hecho justo a la medida para los irreverentes que se gozan al rival, pero que también sienten respeto por el fútbol y recurren al factor sorpresa, precisamente lo que convierte al túnel en una jugada de fantasía. En otras palabras, y para ponerlo en términos del mundo circense, el caño es el arte de la improvisación que hace el mago del balón frente al saltimbanqui y el hazmerreír de la función.

En la ejecución del caño, el jugador lleva el balón calculando la distancia de su rival.Cuando el adversario le intenta quitar el balón, se le cruza entre las piernas de su oponente. Puede ser usada ya sea para pasar el balón a otro jugador, disparar directo al arco, o para hacer un autopase, que es la más usual.

Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar, Carlos Tévez, Gareth Bale y Luis Suárez son, ahora, los que cuentan con ese don de llevar el arte de la humillación como recurso para sacar provecho en una jugada que bien puede finalizar en gol o solo para que quede impresa en la historia para el gozo de la afición. Y estos genios lo hacen con toda naturalidad, casi que sin proponérselo, gracias a la técnica inigualable que derrochan. El resultado: un exquisito sabor a humillación y a la genialidad.

O cómo no recordar, entre otras, la jugada en un partido del clásico argentino entre River Plate y Boca Juniors en busca del avance a la final de la Copa Libertadores del año 2000. Riquelme, astro del club xeneize, le hizo un extraordinario túnel a Mario Yepes, en jugada que terminó en gol. Lo asombroso es que el movimiento lo hizo de espaldas, por lo que la dificultad y el ingenio del auto-pase fue abismal, un caño de antología. Riquelme pisó la pelota y, de taco, la hizo pasar entre las piernas del jugador de River, en una imagen que para muchos es el túnel más hermoso de la historia, para tristeza del exdefensa y ahora entrenador colombiano.El túnel, el caño, la magia, el ingenio, la ovación…

Fuente: El Tiempo

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