Colombia, es un país exportador de futbolistas.

Colombia, por tradición, es un país exportador de futbolistas. Así lo ratifica el último informe (julio de 2018) del Cies Football Observatory, grupo de investigación del Centro Internacional de Estudios Deportivos con sede en Suiza, en el que el país aparece noveno en el ranquin mundial y tercero de Suramérica con 327 jugadores. Lo encabeza Brasil con 1.236, seguido por Francia (821) y Argentina (760).

Las cifras, que han ido en aumento, obedecen al trabajo en las divisiones menores de los clubes profesionales y aficionados que basan gran parte de su estabilidad económica en este rubro, como lo señalan los presidentes de Medellín y Nacional, Michael Gil y Juan David Pérez, respectivamente.

Pero, ¿cómo se ha transformado este negocio? ¿Cuál ha sido la tendencia histórica de ventas: arqueros, defensas, volantes o delanteros?

Aunque hubo momentos importantes en los que el país transfirió guardametas como Óscar Córdoba, Miguel Calero y Farid Mondragón, y zagueros de la calidad de Andrés EscobarIván Ramiro Córdoba, Mario Alberto Yepes y Jorge Bermúdez, la resonancia internacional del balompié colombiano la han dado los volantes y atacantes, especialmente en la última década con Falcao GarcíaCarlos Bacca,James Rodríguez y Duván Zapata, entre otros.

Para entender mejor esta transformación hay que señalar que el factor económico marca una gran diferencia en estos negocios. Por ejemplo, David Ospina, el guardavallas titular de la Selección y quien juega en el Nápoli de Italia, está cotizado en 5 millones de euros, en tanto que el creativo James (Bayern de Múnich) cuesta 65 millones y el artillero Zapata (Atalanta), que no es inicialista en el conjunto tricolor, hoy en día vale 35 millones de la moneda europea, de acuerdo con Transfermarkt, sitio web alemán especializado en fútbol.

Sin embargo, hay excepciones y esta, en el caso nuestro, se concreta en el joven zaguero Dávinson Sánchez, del Tottenham inglés, por quien el club que pretenda sus servicios tendría que pagar 45 millones de euros.

Goles que valen oro

El primer futbolista profesional colombiano que actuó en un club del exterior fue el arquero barranquillero Efraín “Caimán” Sánchez, entre 1948 y 1949 en el club San Lorenzo de Argentina. Pero la demanda mayor a lo largo de la historia ha sido por delanteros con olfato goleador.

En la década del 70 Víctor Campaz y Ernesto Díaz se fueron para España y Bélgica, sin mucho éxito. Otros nacionales, como Miguel Guerrero, Carlos Castro y Albeiro Usuriaga probaron suerte más tarde (años 80) en Europa y empezaron a abrir la puerta que definitivamente consolidaron Faustino Asprilla Iván René Valenciano en los 90. Hoy, Colombia se da el lujo de tener goleadores en las principales ligas del mundo (ver infografía).

El entrenador Jesús Ramírez, fundador del club Estudiantil, del que surgieron Róger Martínez (jugó en las ligas de China y España y ahora en México), Santiago Arias (Atlético de Madrid) y Andrés Ricaurte (DIM), dice que los equipos europeos casi siempre ocupan las plazas de extranjeros con delanteros foráneos. “Lo que ellos no producen tanto, en Colombia abunda”. Y añade que los empresarios buscan jugadores potentes y veloces, por los que están dispuestos a pagar cifras importantes. Este tipo de deportista se encuentra especialmente en las costas Atlántica y Pacífica por su biotipo.

Guillermo Londoño, quien trabaja para el Manchester City detectando talento en Suramérica, asegura que para ellos no importa tanto la posición del deportista, “sino la condición técnica”. Pero tampoco puede negar que los goleadores valen oro y nuestro país está en la jugada.

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